
Nouméa
Aquí es donde la mezcla franco-pacífica se entiende mejor a pie: el mercado, las villas antiguas de Faubourg Blanchot y el paseo de la tarde por Baie des Citrons y Anse Vata. Se viene a sentir la doble vida de la ciudad, mitad Francia provinciana, mitad capital de laguna.
Consejo: Dedíquele un día completo; el domingo en la mañana es lo mejor para el mercado, y el malecón vuelve a animarse cerca del atardecer.






